La primavera y el otoño suelen ser las mejores estaciones para recorrer Portugal a pie.
La primavera ofrece temperaturas agradables y paisajes llenos de flores, mientras que el otoño destaca por sus colores intensos y un clima ideal para caminar.
Durante el verano, especialmente en las regiones del interior, las temperaturas pueden ser muy elevadas y hacer las caminatas más exigentes.
















