El Camino de los Dioses recorre unos 130 km, dividiendo normalmente la ruta en cinco o seis etapas.
Cada etapa varía entre 20 y 25 km, pasando por diversos paisajes que incluyen senderos de montaña, caminos de tierra y partes asfaltadas.
Los verdaderos dioses de este recorrido no están en los cielos, sino en la tierra: son las imponentes montañas de nombres mitológicos que, desde hace milenios, vigilan en silencio la antigua calzada militar romana, la Via Flaminia. Hoy transformada en una de las excursiones favoritas de nuestros viajeros, esta ruta histórica une Bolonia —hermosa, vibrante y rebosante de sabores— con Florencia, la joya del Renacimiento.
Recorrer la Via degli Dei es adentrarse en un universo donde cada paso revela un secreto: calzadas romanas que resisten al tiempo, cementerios militares escondidos entre bosques, fósiles de conchas prehistóricas incrustados en la roca, leyendas antiguas, oasis insólitos poblados de raras plantas acuáticas, puentes suspendidos y majestuosos castillos mediceos.


















